Básicamente, la pista de baile utiliza el concepto de piezoelectricidad mediante muelles que con el peso hacen que la plataforma baje y suba. Esos rebotes presionan unos bloques de cristal y cerámica y crean una carga que genera la electricidad. La corriente pasa automáticamente a unas baterías que alimentan las necesidades sonoras y de iluminación de la discoteca. Mientras la gente baile, la música no parará.

Los locales que optan por este mecanismo también suelen tener alguna otra forma de fuente renovable de energía, además de urinarios a base de chorros de aire en vez de agua, además del compromiso que extienden a sus clientes de luchar contra el calentamiento global.

Lo que comenzara en Londres como una singularidad hace cuatro años se extiende cada vez más y desde Holanda lo reclaman como un invento suyo. De hecho, el Sustainable Dance Club se mueve por todo el mundo, incluida España, con su pista de baile piezoeléctrica de 64 módulos. Organizan competiciones de baile donde la pugna está en generar la mayor cantidad de electricidad posible.

Fuente:

http://www.ecogaia.com/discotecas-ecologicas-sonorizadas-e-iluminadas-a-ritmo-de-baile.html